Corrupción en la AFA: Tapia y Toviggino movieron unos US$100 millones por fuera del cepo cambiario


Un informe del Banco Central detectó un circuito financiero utilizado por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) que habría permitido ingresar divisas provenientes del exterior durante los años del cepo cambiario y convertirlas en pesos mediante operaciones en el mercado financiero por unos US$100 millones. La documentación fue enviada a la Justicia en el marco de un sumario cambiario que analiza movimientos realizados entre 2020 y 2021.

El expediente apunta a la conducción de la entidad presidida por Claudio “Chiqui” Tapia y menciona al tesorero Pablo Toviggino. Según el informe técnico, la AFA habría ingresado unos US$32 millones provenientes de Adidas, FIFA y Conmebol, que fueron declarados bajo la figura de “subsidios” o “subvenciones”. La información fue revelada por el diario La Nación.

Ese encuadre permitió que las divisas no fueran liquidadas en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) al tipo de cambio oficial, obligación que regía para la mayoría de los ingresos de dólares al país. Para el Banco Central, en cambio, esos pagos tendrían un origen comercial vinculado a contratos y derechos relacionados con el fútbol argentino.

Las transferencias fueron canalizadas a través del Banco de Servicios y Transacciones (BST). Los fondos ingresaron en cuentas abiertas en las sucursales de la entidad en Nueva York y Madrid, utilizando el concepto I08 – Otras transferencias corrientes. Ese código no exigía la liquidación inmediata de los dólares en el mercado oficial.

Una vez acreditadas las divisas, la AFA instruía al banco para adquirir bonos soberanos utilizados habitualmente en operaciones de contado con liquidación, entre ellos AY24 y GD30. Luego esos títulos se vendían en el mercado y los fondos se convertían en pesos al valor del dólar financiero.

El dinero resultante era transferido posteriormente a cuentas de la AFA en el Banco Credicoop, entidad presidida por Carlos Heller. De esa manera, los fondos provenientes del exterior terminaban ingresando al sistema financiero local a una cotización superior a la oficial.

El Banco Central también detectó operaciones de contado con liquidación por unos US$10,2 millones que, según el organismo, deberían haber sido liquidadas en el mercado cambiario oficial.

La investigación además describe otro mecanismo de ingreso de recursos. La AFA habría recibido bonos enviados desde el exterior por las empresas FSLA Holdings LLC y Argentina Football Distribution, compañías vinculadas a la explotación de derechos audiovisuales y comerciales.

Esos títulos —principalmente GD30 y GD34— fueron posteriormente vendidos en el mercado local, lo que permitió transformar esos activos en pesos dentro del sistema financiero argentino.

De acuerdo con la reconstrucción del Banco Central, en diciembre de 2020 la AFA firmó un contrato con FSLA Holdings LLC para la explotación de derechos audiovisuales. El acuerdo contemplaba pagos por US$30 millones en una primera cuota y US$15 millones en una segunda, con la posibilidad de que se realizaran mediante bonos.

A su vez, Argentina Football Distribution fue designada como cesionaria de derechos comerciales y audiovisuales fuera del país. El contrato establecía un sistema de reparto de utilidades que aseguraba ingresos mínimos para la asociación.

En total, el informe señala que las operaciones vinculadas con esos acuerdos representaron más de US$50 millones en ingresos para la AFA que, según el organismo monetario, debían haber sido liquidados en el mercado oficial.

Durante el análisis de la documentación presentada para justificar las transferencias, los investigadores detectaron además inconsistencias en distintos documentos. Entre ellas, se mencionan logos distintos a los oficiales de Adidas y FIFA, firmas que no estaban legalizadas ni apostilladas y variaciones en las tipografías utilizadas.

También se observaron diferencias entre los mensajes SWIFT de transferencias internacionales y las facturas que se presentaron como respaldo de esas operaciones. En algunos casos, los mensajes bancarios mencionaban comprobantes con fechas posteriores a la propia transferencia.

El sumario cambiario del Banco Central —identificado con el número 8296 y fechado el 3 de marzo— fue enviado al Juzgado Federal de Garantías en lo Penal Económico N°8, que ahora deberá evaluar si las operaciones detectadas constituyeron violaciones a la Ley Penal Cambiaria.

La investigación busca determinar cómo se estructuró el circuito financiero, cuál fue la participación de las empresas y entidades bancarias involucradas y el destino final de los fondos que ingresaron al país mediante esas operaciones.

Fuente: www.clarin.com

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